viernes, 19 de septiembre de 2014

LA SOGA



En esta entrada del blog vamos a rendir culto a la incorrección política más absoluta adentrándonos en el significado de uno de los símbolos más habituales, pero también de mayor contenido esotérico, de la Masonería: la Soga.

Los Masones somos hijos de nuestro tiempo, y el positivismo actual es algo que llega a impregnar incluso a una sociedad iniciática como la Masonería, de modo que se da la curiosa circunstancia de que existe una mayoría de miembros que, al tiempo que representan unos rituales de naturaleza esotérica, parecen sentirse más cómodos negando la naturaleza iniciática de los mismos. Por ello es habitual que sean muchos los Hermanos que prefieren pensar que el origen de los rituales es una nebulosa de la que poco o nada se sabe, dejando en la indefinición la razón de ser de la Masonería y reduciéndola a una sociedad de pensadores bienintencionados y caritativos; actitud que viene favorecida por el hecho de que, cuando uno se adentra en la naturaleza de la Iniciación y el significado de los rituales, lo que se suele descubrir resulta de difícil ubicación dentro del esquema racionalista moderno.

Vamos a empezar mencionando el pasaje bíblico donde se cita la realidad que sustenta el símbolo de la Soga:

Acuérdate de Él antes que se rompa el cordón de plata, se quiebre el cuenco de oro, se rompa el cántaro junto a la fuente, y se haga pedazos la rueda junto al pozo.
Eclesiastés 12:6 




Lo que los Masones representamos en nuestro Tercer Grado es lo mismo que griegos o egipcios representaban en sus Misterios, la experiencia que acontecía en el Hades de los templos o en el Kadosh Kadoshim del Tabernáculo: el primero de una serie de desdoblamientos de los cuerpos que rodean al Centro del ser humano, en este caso el desdoblamiento del cuerpo astral con respecto al cuerpo físico. A esta experiencia los griegos la denominaban teleté, o más corrientemente, ser Apolo.

El latino Apuleyo, en El Asno de Oro, se refería a ella como ver el sol a medianoche. En la actualidad, en la bibliografía esotérica, suele denominarse desdoblamiento astral o viaje astral. Las narraciones de bilocaciones de algunos personajes a lo largo de la historia también tienen su origen en este fenómeno connatural al ser humano; y, en resumen, es esta experiencia la que viene reflejada en mitos como el cruce de la Laguna Estigia por parte de Orfeo y todos los que se refieren al paso al otro lado.

Todas estas experiencias tienen como elemento común, descrito por todos los que la han vivido, la existencia de un cordón de plata que une el cuerpo astral con el cuerpo físico, de modo que, al convertirse la Masonería en un trasunto simbólico de la Iniciación, este elemento se volvió omnipresente.

Walter Leslie Wilmshurst fue el primer autor masónico que se adentró de manera franca en la naturaleza iniciática de nuestros rituales, e igualmente fue el primero en llamar la atención sobre la naturaleza de la Soga como representación simbólica del cordón de plata que unía la serie de cuerpos que rodeaban al Centro, la parte divina del ser humano. La vía iniciática puede representarse como la sublimación, uno tras otro, de esos cuerpos, siendo el Tercer Grado, o primera de esas separaciones, la verdadera Iniciación.

LA SOGA EN EL RITO DE YORK


En el Rito de York se estuvo empleando la Soga en las ceremonias no solo de Aprendiz, sino también de Compañero y Maestro, hasta 1925 aproximadamente. Actualmente, al igual que en Emulación, la soga suele aparecer en el Grado de Aprendiz y en el Arco Real. Vamos a ver paso a paso cómo se empleaba la Soga a lo largo de los siete Grados del itinerario yorquino.







Aprendiz. En el Primer Grado la Soga se empleaba exactamente igual que ahora, alrededor del cuello, y su contenido era recordarle al Candidato los peligros de huir aterrorizado de la ceremonia de Iniciación.

Compañero. En el Segundo Grado se comenzó dando dos vueltas a la Soga en torno al cuello, pero finalmente las dos vueltas se dieron alrededor del hombro.


La Lienza, herramienta
del Maestro Masón.
Maestro Masón. Aunque en Estados Unidos la Soga se siguió empleando en el Tercer Grado hasta 1925, en la Masonería inglesa no está documentada. Sin embargo, entre los irlandeses debe haber tenido su predicamento, dado que en la Unión de 1813 se introdujo un elemento sustitutivo que resultaba totalmente nuevo en Masonería especulativa, y que únicamente se entiende como sustitivo de la Soga: la Lienza. Del mismo modo que los Hermes de los Diáconos fueron sustituidos por palomas, la aparición de la Lienza seguramente intentó paliar la pérdida de simbolismo que entrañaba la desaparición de la Soga en el Grado de Maestro. Extendida, la Lienza viene a significar lo mismo que la Soga en el Tercer Grado, el cordón que surge del Centro y se extiende hasta el extremo.


Maestro de Marca. El Candidato al Grado de Maestro de Marca entra con la Soga enrollada cuatro veces en torno a la cintura. Desde el punto de vista iniciático, la Marca es un Grado muy próximo al del Maestro que acaba de experimentar la ordalía del Tercer Grado, y que versa sobre las primeras incertidumbres y el error en las primeras fases del camino iniciático.


En el Ritual de Pasado Maestro Virtual de Washington,
el nuevo Venerable comete el error de minusvalorar la
importancia del Volumen dela Ley Sagrada, lo que 

provoca un motín por parte del resto de Hermanos.
Pasado Maestro Virtual. En este Grado hay dos tradiciones distintas: o bien el Candidato no lleva la Soga, o bien la lleva con cinco vueltas en torno a su cintura. Semejante división de opiniones se debe a que este Grado no es de naturaleza iniciática, sino meramente administrativa, y mientras unos han optado por no poner un símbolo iniciático como la Soga en un Grado administrativo, otros han preferido ponerla con cinco vueltas alrededor del cuerpo del Candidato, manteniendo así la progresión. Originalmente el Arco Real estaba reservado a los Maestros Instalados, y para poder exaltar a Hermanos que no hubiesen ocupado la Silla se creó este Grado que se asemeja más a un fun degree (grado lúdico) que no a un verdadero Grado de índole iniciática. En este Grado verdaderamente surrealista, el Venerable recibe una carta que le obliga a ausentarse inmediatamente. Se plantea la cuestión de quién ocupa la Silla en su ausencia, pero unos porque no quieren, y otros porque quieren pero hay división de opiniones, el caso es que la Silla sigue vacante. Al final entre todos acuerdan que ocupe la Silla el Candidato, al que le es conferido el Grado de Maestro Instalado antes de que entre a la Logia. Por ello, el Pasado Maestro Virtual podrá entrar en la Logia con Soga o sin Soga; pero dado que entra como Venerable Maestro, debe llevar siempre puesto el sombrero, símbolo de la Veneratura en el Rito de York.

Muy Excelente Maestro. El Grado previo al Arco Real también ha sido planteado de distintas maneras. Actualmente en el Rito de York suele girar en torno a la compleción y consagración del Templo del Rey Salomón, aunque en ocasiones se ha utilizado para realizar en él la Ceremonia de los Velos, que ahora suele ir incluida en la ceremonia del Arco Real irlandés y estadounidense. El Candidato lleva la Soga enrollada seis veces alrededor de su cuerpo.

Santo Arco Real. 


En el Arco Real, el Candidato es descendido al interior de la Cripta,
donde encontrará los Secretos Perdidos del Maestro Masón.


En la tradición yorquina, el Candidato a la Exaltación al Arco Real entraba con la Soga enrollada siete veces a su abdomen. Aunque actualmente ya no se hace así, el Arco Real es no obstante el Grado donde las cuerdas gozan de mayor protagonismo, formando parte de la metáfora teatral que se representa.




LA SOGA EN EL JURAMENTO DEL MAESTRO MASÓN


Juramento del Maestro Masón en la tradición yorquina: con ambas manos sobre el Volumen de la Ley Sagrada, los ojos vendados y la Soga con tres vueltas alrededor de su cuerpo.


Vamos a detenernos ahora en una frase del juramento de Maestro Masón que se pronuncia en los rituales Antiguos (entre ellos Emulación). Esta frase actualmente lleva a mucha confusión porque el Maestro Masón, que es quien pronuncia el juramento, no lleva ya la Soga atada a su cintura. Y como el que único que lleva la Soga actualmente es el Aprendiz, pues se tiene la impresión de que tanto Aprendices, como Compañeros, como Maestros tienen obligación de asistir si son convocados, cuando no es así. La frase en cuestión es:


...y obedecer todos los signos y convocatorias que me sean enviados
si se encuentran al alcance de mi soga...

En primer lugar, es preciso tener claro que esta frase únicamente se pronuncia en el juramento de Maestro, jamás por Aprendices y Compañeros, siendo por ello ocioso especular sobre la distancia a la que esta frase se refiere en otros Grados. Únicamente el Maestro Masón es capaz de experimentar la vivencia en la que surge el cordón de plata, y por ello únicamente él puede ser convocado en el plano astral, que es donde se encuentran los auténticos Maestros Masones, del mismo modo que es en ese plano donde tienen lugar las enseñanzas entre el auténtico Maestro y su díscípulo iniciado. ¿Chamánico, quizá? Puede ser. Pero la Iniciación tiene estas cosas...



LA HEROÍNA DE JERICÓ

Saco a relucir el Grado de Heroína de Jericó porque ofrece una descripción inusitadamente nítida del Tercer Grado en su naturaleza original de desdoblamiento astral, así como del cordón de plata.


El sistema de las Heroínas de Jericó consta de tres grados: Hija de Maestro Masón (Master Mason's Daughter), Pariente Leal (True Kinsman) y Heroína de Jericó (Heroine of Jericho). El Primer Grado está basado en María, la madre de Jesús, y transmite la enseñanza de la aceptación de la voluntad del Señor, mientras el Segundo Grado está basado en Ruth, la moabita. Sin embargo, el Tercer Grado introduce enseñanzas propias de la Muerte Simbólica y las iniciaciones posteriores, que se completan con una ceremonia de velos, al uso de la Masonería de York, representando así la sucesión de iniciaciones que conducen al Arco Real.

VM        Venerable Vicematrona, ¿sois una Heroína de Jericó?
VVM     Soy una Heroína.
VM        ¿De dónde venís como Heroína?
VVM     De los campos de Israel.
VM        ¿Hacia dónde os dirigís?
VVM     A las llanuras de Jericó.
VM        ¿Qué vais a recibir?
VVM     La herencia bendita que fue prometida a nuestros padres en tiempos de Abraham.
VM        Es un viaje largo y fatigoso, de más de tres días.
VVM     Sí, viajo tanto de día como de noche.
VM        Hoy está muy oscuro.
VVM     No tan oscuro, pues puedo ver.
VM        ¿Qué podéis ver?
VVM     Un cordón escarlata.
VM        ¿Por qué un cordón escarlata?
VVM     Porque salvó mi vida en la hora de peligro.


Texto que se repite en la lectura que recitan el Venerable Josué y la Venerable Matrona acompañado de lo siguiente.

VJ        ¿Cuántos estandartes hay?
VM       Cuatro.
VJ        ¿Cuáles son sus colores?
VM      Negro, carmesí, naranja y verde.
VJ        ¿Qué os recuerdan?
VM      Las puertas de las cuatro esferas planetarias que las almas deben reascender para llegar a su hogar y fuente original, más allá de las estrellas.




LA ORDEN DEL CORDÓN ESCARLATA

Oficiales de la Orden del
Monitor Secreto
Antes de concluir esta entrada del blog quiero hacer referencia a un Grado de moderna creación cuyo simbolismo es muy interesante: la Orden del Cordón Escarlata. Este Grado comenzó a existir en 2010, y únicamente se confiere a miembros de otra Orden muy particular -y hermosa-: la Orden del Monitor Secreto, o Hermandad de David y Jonatán, sobre la que antes o después ofreceremos una entrada en el blog. La Orden del Cordón Escalata tiene los siguientes Grados: Ostiario, Lector, Exorcista, Consejero, Guardián del Secreto Oculto y Príncipe de Jerusalén, y tiene un emblema de evidente contenido iniciático:





Si nos fijamos en el emblema, la acción transcurre de noche, bajo la luna y las estrellas, es decir, transcurre en el plano onírico o astral (si las estrellas corresponden a alguna constalación, esta no es del Zodíaco). Lo más llamativo es que está jugando con la figura de Rahab, la prostituta que aparece en Josué y cobijó a dos espías israelitas lanzándoles un cordón escarlata. Pero mientras que en el relato bíblico es la propia Rahab quien arroja el cordón, aquí parece rechazar al hombre. El israelita dirige su mirada hacia nosotros, de modo que está rompiendo el plano de la escena para hacernos entender que él se encuentra en el mismo plano que nosotros, y se sirve de la Soga para llegar a la mujer tocada igualmente con un cordón escarlata. Desde Parménides hasta Led Zeppelin, pasando por Dante, la Iniciación ha sido representada como una dama. Y la dama no mira al hombre que desea subir, pues gira la cabeza para no verle. O dicho de otro modo: la dama no quiere que el hombre llegue allí. Posiblemente nos representa a nosotros esforzándonos por alcanzar la Iniciación cuando en realidad no somos dignos de llegar al final del camino.


domingo, 14 de septiembre de 2014

LOS ORÍGENES DEL RITUAL MASÓNICO: LA PALABRA DE MASÓN.




Los textos masónicos tradicionales han hecho siempre remontar, de manera mítica, el origen de la Masonería a la construcción del Templo del Rey Salomón. En un universo medieval, donde la transmisión de saber quedaba casi circunscrita a la tradición oral, la afirmación de que la actividad de los masones provenía de tan noble linaje otorgaba al gremio de un lustre y una honorabilidad indiscutible. Suele suponerse que el gremio procedía en realidad de las antiguas asociaciones de canteros, los collegia fabrorum. Pero los testimonios que se conservan de la Alta Edad Media más bien parecen indicar que los collegia fabrorum escaseaban en suelo británico tras el hundimiento del Imperio Romano de Occidente, pues en 675 hubieron de importarse canteros galos para levantar dos iglesias según el patrón romano en Norteumbría, territorio que se extendía desde York a Edimburgo.

Manuscrito Regius

La historia de la documentación masónica escrita comienza en Londres, donde las disensiones entre cortadores de piedra y masones operativos provoca la creación, en 1356, del Reglamento de Londres para la Actividad de los Masones. Sin embargo, el primer documento que muestra algo que se parezca lejanamente a un orden del día durante una reunión de masones operativos es el Manuscrito Regius, datado en 1390. Este manuscrito está redactado en verso, y comienza con una plegaria de índole cristiana y trinitaria, para a continuación narrar la historia de la Masonería remontándose a sus orígenes bíblicos.

Posteriormente aparecerían los Cargos o Deberes para Aprendices y Compañeros, que eran esencialmente prescripciones de carácter moral. Se trata de una colección de documentos que, estudiados en conjunto, nos permiten discernir algunos elementos rituales. A juzgar por ellos, tanto la plegaria como la lectura de la historia mítica de la Masonería se mantuvieron durante bastante tiempo. Además, el Candidato juraba fidelidad al Rey, al Gremio, y al Maestro, que durante la etapa operativa se diferenciaba del Compañero en que era quien contrataba las obras y reclutaba a los demás Compañeros (hoy diríamos el jefe de la cuadrilla).


Motivos del Siglo XX para técnicas medievales: en la restauración de la Catedral de Salamanca durante 1992 los canteros desearon firmar su trabajo introduciendo un elemento actual: un astronauta.

Prosiguiendo en el tiempo, encontramos documentación referida a las condiciones laborales de los Aprendices, así como a aspectos administrativos de las Logias. En 1598 aparecen actas de sendas Logias escocesas que ya muestran que existen de manera ritual dos Grados diferenciados. También aparece el Manuscrito Harleian, que aunque datado hacia 1650, se considera copia de otro anterior de finales del Siglo XVI, el cual introduce un juramento distinto, estableciendo como Pena en caso de revelar los Secretos el tener que dar cuentas ante el Todopoderoso en el Día del Juicio Final.

Pero conforme nos vamos adentrando en el Siglo XVII vamos percibiendo que en el centro de toda la documentación de que se dispone aparece un elemento de gran importancia ritual al que todos se refieren como la Palabra de Masón (the Mason Word).




LA PALABRA DE MASÓN (THE MASON WORD)


El Ritual de la Palabra de Masón tenía sus orígenes en las costumbres medievales del gremio, y esencialmente giraba en torno a la transmisión de la Palabra que transformaba al Aprendiz en Compañero, convirtiéndolo en miembro de pleno derecho de la Logia. Sin embargo, los testimonios nos permiten apreciar que ya a comienzos del Siglo XVII existía la creencia de que ese ritual conllevaba un tipo de conocimiento que excedía del meramente operativo.

En 1621 el poeta escocés Henry Adamson escribió:

De este modo el Sr. Gall aseguró que así era
y mi buen genio sin duda sabe
que lo que presagiamos no es cosa banal
pues nosotros, los Hermanos de la Rosacruz,
poseemos la Palabra de Masón, y la segunda visión,
y bien podemos predecir lo que acontecerá.



John Stewart
1er Conde de Traquair
(1600 - 1659)
Sin duda a Adamson le gustaba exagerar este tipo de actitudes misteriosas, aunque ese poema nos deja entrever que existía ya cierto conocimiento popular de la Palabra de Masón. Pero desde luego no era el único que adjudicaba a la Palabra de Masón un tinte más allá del estrictamente operativo. En 1637, el Conde de Traquair estableció contactos con la oposición escocesa con el fin de calmar la agitada situación con que se encontraba Carlos I, lo que fue aprovechado por sus detractores para acusarlo de desleal, afirmando que «había traído la Palabra de Masón entre la nobleza». La turbulenta situación que atravesaba Escocia en 1649 –año de la ejecución de Carlos I- era, en opinión del gobernante partido presbiteriano, culpa de los pecados de la propia sociedad escocesa, lo que provocó que la Asamblea General de la Iglesia de Escocia de ese año se plantease, entre otras posibles culpas de la nación escocesa en su conjunto, si la existencia de la Palabra de Masón era parte causante de las desgracias infligidas a Escocia por el Todopoderoso. E igualmente, en 1652, hubo de someterse a discusión teológica por parte del consejo de presbíteros de Minto si se permitía que el candidato James Ainsly fuese elegido como pastor, dado que se hallaba en posesión de la Palabra de Masón.



LA PALABRA DE MASÓN ERA MÁS QUE UN USO OPERATIVO


Tumba del Rvdo. Robert Kirk (1600 - 1692)
En 1691 nos encontramos con el primer texto que define el contenido de la Palabra de Masón más allá de los elementos puramente operativos. El texto fue redactado por un curioso personaje escocés: el Reverendo Robert Kirk. Kirk nació en 1644 y estudió en la Universidad de Edimburgo. Su lengua materna era el gaélico escocés, de modo que en 1684 publicó la primera traducción del Libro de los Salmos al gaélico bajo el título de Psalma Dhaibhidh an Meadrachd, y en 1689 fue llamado a Londres para supervisar la impresión de la traducción gaélica íntegra de la Biblia realizada por William Bedell.


Sin embargo, aparte de su labor pastoral, Robert Kirk era uno de los principales expertos en el mundo feérico escocés, y un año antes de su muerte escribió un libro titulado La Comunidad Secreta, o un ensayo sobre la naturaleza y acciones de los pueblos subterráneos y (en su mayor parte) invisibles, denominados bajo el nombre de faunos, hadas y semejantes por los escoceses de las tierras bajas, tales y como son descritos por aquellos que tienen segunda visión. Libro que, visto desde 2014, puede parecer una excentricidad, pero que aún así sigue siendo muy respetado entre los folkloristas (ha sido editado en español recientemente por Editorial Siruela).

En este texto de 1691, Kirk afirmaba que

La Palabra de Masón se asemeja a una tradición rabínica bajo la forma de comentario en torno a Jakin y Boaz, los dos pilares erigidos en el Templo de Salomón, con el añadido de un signo secreto transmitido cara a cara, gracias al cual se reconocen mutuamente.


Y en la colección de Manuscritos Portland se encuentra una carta de 1697 que reza que

Los Señores de Roslin (...) están obligados a recibir la Palabra de Masón, que es un signo secreto que tienen los masones de todo el mundo para reconocerse entre sí. Afirman que este signo data de los tiempos de Babel, cuando no podían entenderse unos a otros y conversaban por signos; aunque otros sostienen que no es más antigua que Salomón. Sea como fuere, aquel que la posea puede darse a conocer a otro hermano masón sin llamarlo en voz alta y sin que otros perciban el signo.


EL MANUSCRITO DE LA CASA DE REGISTRO DE EDIMBURGO


El Manuscrito de la Casa de Registro de Edimburgo es un documento descubierto en 1930 en el que figura escrito "Algunas cuestiones referentes a la Palabra de Masón, 1696". Consta de dos partes: la primera titulada Algunas preguntas que los masones acostumbran a hacer a aquellos que tienen la Palabra, antes de reconocerlos, y la segunda titulada La forma de dar la Palabra de Masón. Por su interés, vamos a incluir el texto íntegro de este documento. Este texto coincide casi en su totalidad con el ritual que aparece también en el Manuscrito Chetwood Crawley (circa 1700) y es muy parecido a la versión que aparecen en el el Manuscrito del Trinity College de Dublin (1711), pero resulta notablemente distinto al catecismo que aparece en el Manuscrito Graham (1726) o en el Manuscrito Sloane (circa 1700), documentos estos dos últimos que merecen todo un capítulo aparte.


MANUSCRITO DE LA CASA DE REGISTRO DE EDIMBURGO, 1696


- ¿Sois Masón? Responded: Sí.

- ¿Cómo podría estar seguro? Lo sabréis en el tiempo y lugar oportunos. Observad que esta respuesta no debe darse más que cuando estéis en sociedad y no haya Masones presentes. Pero si no hay mucha gente allí donde estéis, podéis responder con los signos, toques y otros puntos de la recepción.

- ¿Cuál es el primer punto? Respuesta: dadme el primer punto y yo os daré el segundo. El primero es oír y callar. El segundo, bajo pena de cortaros la garganta. Por ello debéis hacer este signo cuando decís esto.

- ¿Dónde habéis sido recibido? Respuesta: En una honorable Logia.

- ¿Qué es lo que hace a una Logia justa y perfecta? Respuesta: 7 Maestros, 5 Aprendices, a un día de marcha de una población, de manera que no pueda oírse ni el ladrido de un perro ni el canto del gallo.

- ¿Nada más hace a una Logia justa y perfecta? Respuesta: Sí, 5 Masones y 3 Aprendices recibidos, etc.

- ¿No hay nada más? Respuesta: Cuantos más hay, mayor es la alegría, y cuantos menos, mejor es la carne.

- ¿Cuál es el nombre de vuestra Logia? Respuesta: Kilwinning.

- ¿Cómo está orientada vuestra Logia? Respuesta: de este a oeste, como el Templo de Jerusalén.

- ¿Dónde estuvo la primera Logia? Respuesta: En el atrio del Templo de Salomón.

- ¿Hay Luces en vuestra Logia? Respuesta: Sí, tres, al noreste, al sudoeste y en el paso del este. La primera indica al Maestro Masón, la segunda al Vigilante, la tercera al Compañero Instalador.

- ¿Hay Loyas en vuestra Logia? Respuesta: Sí, tres, una Piedra Bruta, una Piedra Cúbica y un gran Óvalo.

- ¿Dónde podría hallarse la llave de vuestra Logia? Respuesta: A tres pies y medio de la puerta de la Logia, bajo una Piedra Bruta y un montículo verde. También bajo el pliegue de mi hígado, allí donde yacen todos los secretos de mi corazón.

- ¿Cuál es la llave de vuestra Logia? Respuesta: Una lengua bien puesta.

- ¿Dónde está esa llave? Respuesta: En la caja de hueso.

Una vez que los Masones os hayan examinado por medio de todas o de una parte de estas preguntas, y que hayáis respondido con exactitud y hecho los Signos, os reconocerán como Aprendiz. Pero no como Maestro ni como Compañero del oficio. De modo que os dirán: Veo que habéis entrado en la cocina, pero ignoro si habéis entrado también en la sala. Respuesta: He entrado tanto en la sala como en la cocina.

- ¿Sois Compañero del oficio? Respuesta: Sí.

- ¿Cuántos puntos hay en el Compañerazgo? Respuesta: 5, a saber: pie contra pie, rodilla contra rodilla, corazón contra corazón, mano contra mano y oreja contra oreja. Haced entonces el signo del Compañerazgo dando un apretón de manos, y seréis reconocido como un verdadero Masón. Las palabras están en I Reyes, 7, 21, y en II Crónicas, 3, en el último versículo.

FORMA EN LA QUE SE DA LA PALABRA DE MASÓN

En primer lugar debéis coger a la persona que debe recibir la palabra y ponerla de rodillas; y después de un gran número de gestos destinados a asustarle, hacedle tomar la Biblia y poned su mano derecha encima. Debéis incitarle a guardar el secreto amenazándole con degollarle en el caso de que rompiera su juramento, (diciéndole que) el sol en el firmamento dará testimonio contra él, así como toda la compañía presente, lo cual provocará su condenación, debido a la cual no dejarán de asesinarle.

Entonces, después de que haya prometido guardar el secreto, le hacen prestar el juramento como sigue.

Por Dios mismo, y a la espera de que deberéis rendir cuentas a Dios cuando os encontréis desnudo ante Él en el gran día (del Juicio), no revelareis ningún punto de lo que vais a ver u oír hoy, ni de palabra ni por escrito; no lo pondréis por escrito en ningún momento, ni lo trazareis con la punta de una espada o de otro instrumento sobre la nieve o sobre la arena, y no hablareis excepto con alguien que haya sido recibido masón... ¡Que Dios os venga en ayuda!

Después de que haya prestado este juramento, es alejado de la compañía con el último Masón recibido, y una vez se le ha asustado suficientemente haciendo mil gestos y melindres, debe aprender del segundo Masón la manera de hacer en lo que concierne a los Signos y las posturas y las palabras de su recepción, que son como sigue:

Primero, cuando entre de nuevo en el seno de la asamblea, debe hacer un saludo ridículo, después el Signo, y ha de decir enseguida: Que Dios bendiga a esta respetable asamblea. Luego, quitándose el sombrero de una manera verdaderamente excéntrica, que no debe ejecutarse más que en esta ocasión (como por lo demás el resto de los Signos), dice las palabras de su recepción de la siguiente manera:

- Yo vengo aquí, yo, el más joven, el último Aprendiz que ha sido recibido, pues lo he jurado por Dios y por San Juan, por la Escuadra y por el Compás, y por el Juez Universal, a asistir a mis Maestros en el servicio a la honorable Logia desde el lunes por la mañana hasta el sábado por la noche, para guardar las llaves, so pena de que se me corte la lengua por debajo del mentón, y de ser sepultado en la playa en el límite de las mareas, allí donde nadie lo sepa.

Entonces hace de nuevo el Signo trazando con su mano una línea bajo el mentón atravesando la garganta, para significar que ésta le será cortada en el caso de que rompiera su promesa. Después todos los Masones presentes circulan la palabra entre ellos, comenzando de manera que finalmente le llegue al Maestro Masón, quien le da la palabra al Aprendiz que se recibe.

Hay de señalar ahora que todos los Signos y Palabras, como aquellos de los que en otro lugar se habla, pertenecen solamente al Aprendiz recibido (masón). Pero para ser un Maestro Masón o Compañero del oficio, hay algo más que hacer, que se realiza como sigue:

En primer lugar, todos los Aprendices deben ser alejados de la Compañía, y nadie será invitado a quedarse excepto los Maestros.

Entonces, aquel que va a ser recibido como miembro de la Compañía debe ponerse de nuevo de rodillas, y pronunciar otra vez el juramento que se le ha dado, tras de lo cual debe salir de la asamblea con el Maestro más joven a fin de aprender las posturas y los signos del Compañeriazgo; entra después nuevamente, hace el signo de Maestro y dice las mismas palabras que a su entrada, omitiendo solamente lo del juez universal. Luego los Maestros circulan la palabra entre ellos comenzando por el más joven, como antes. Tras esto, el Masón más joven debe avanzar y ponerse él mismo en la postura en la que debe el otro recibir la palabra, y dice en voz baja al Masón más viejo: Los excelentes Maestros y la respetable asamblea os saludan, os saludan, os saludan. Después el Maestro le da la palabra y coge su mano a la manera de los masones.

Esto es todo lo que debe hacerse para hacer de él un perfecto masón.



Masones operativos escoceses fotografiados ante la fachada occidental de la Catedral de Santa María, en Edimburgo, con motivo de su finalización en 1879.


Actualmente queda en una Logia de Escocia un elemento vestigial que probablemente debió haber sido un uso extendido en su tiempo: la Logia Scoon and Peth nº 3 mantiene la ceremonia denominada El Bautismo, en la que el Venerable Maestro derrama agua y whisky sobre la cabeza del nuevo Aprendiz Entrado. Pero más interesante es la costumbre documentada de la Logia de Aberdeen en 1670, donde, tras recibir la Palabra de Masón, se leían ante el Aprendiz Entrado la versión de las Antiguas Obligaciones que aparecen en lo que hoy conocemos como Manuscrito Aberdeen, y tras las Obligaciones se leían también los Reglamentos y Estatutos de la Logia, lo que en conjunto podía llevar casi una hora.



APRENDIZ  NO ES LO MISMO QUE APRENDIZ ENTRADO


El lenguaje masónico que empleamos actualmente nos induce al error de considerar que los conceptos de Aprendiz y Aprendiz Entrado son lo mismo; y quizá lo sea en el contexto especulativo actual, pero no lo era en el contexto operativo.

El Manuscrito de la Casa Registro nos muestra que había dos ceremonias definidas: una para Aprendices Entrados, y otra para Compañeros (Maestros).

Hoy nos parece normal que a aquel que acaba de ser iniciado en una Logia se le confíen unos secretos propios del Grado de Aprendiz. Sin embargo, desde el punto de vista de la Masonería operativa, no tenía sentido alguno confiar algo así a un recién llegado que no era nadie en el gremio.


El Estatuto Schaw, de 1598, establecía que el Aprendiz debía someterse a sus lazos de Aprendiz durante un período de siete años, tras lo que cual debía transcurrir otro período de siete años -que con toda probabilidad se correspondería con el período de Aprendiz Entrado- antes de que pudiese aspirar a ser Compañero (Maestro). El mismo Estatuto Schaw prohibía a los Aprendices Entrados tomar un Aprendiz a su cargo, y el registro de Marcas de Dumfries registraba marcas de cantero correspondientes a Aprendices Entrados. Es más, el Estatuto Schaw distingue nítidamente ente recibir a un Aprendiz y entrar a un Aprendiz (cosa que no sucede con el Manuscrito de la Casa Registro).

En general, la documentación muestra que los Aprendices Entrados sí tenían un papel en el gobierno de la Logia, aunque subordinado al de los Compañeros (Maestros). Con toda probabilidad, el origen operativo del Grado de Aprendiz Entrado se deba a la voluntad de las Logias de limitar el número de Compañeros (Maestros), de modo que un Aprendiz Entrado era un artesano de alta cualificación pero que continuaba trabajando de manera subordinada. Esta opción sí justificaría la existencia de un ritual propio de los Aprendices Entrados.

El término "entrar" no se emplea en Inglaterra, sino en Escocia. Habitualmente se ha dicho que su etimología era "entrar en el libro", en el sentido de ser registrado como miembro de la Logia. Pero teniendo en cuenta el contexto casi ágrafo de la Masonería operativa, y las peculiaridades orales escocesas, es más probable que la etimología sea "entire", entero. De este modo un Aprendiz Entrado sería un Aprendiz Entero. Tal y como reza el Artículo XIV del Manuscrito Regius:



..if that the master a prentice have
entirely then that he him teach.

... si el maestro toma un aprendiz
debe enseñarle enteramente.



LEVANTANDO AL MAESTRO: LOS CINCO PUNTOS DE LA FRANCMASONERÍA


Levantando al Maestro, por el pintor italiano Giovanni Francesco Barbieri (1591-1666)



Como hemos visto, la segunda parte del Manuscrito de la Casa Registro de Edimburgo describe la forma de admitir al Segundo Grado, que entonces era de Compañero o Maestro indistintamente. El Aprendiz Entrado era sometido a «muchas ceremonias para asustarle», poniéndosele finalmente de rodillas con el Volumen de la Ley Sagrada entre las manos, y en esa postura pronunciaba su Obligación, que en este documento aparece glosada de un modo relativamente semejante a las Obligaciones actuales, y que consistía esencialmente en mantener el secreto. Fuera de la sala se le enseñaban la Palabra de Paso y los Signos, y a su regreso se le explicaba lo que actualmente denominamos en español «Cinco Puntos de la Maestría», que en inglés se siguen denominando «Cinco puntos del Compañerazgo» (Five Points of Fellowship).

El documento que nos ofrece una mayor información acerca de los Cinco Puntos de la Francmasonería es el Manuscrito Graham (1726). Este manuscrito consta de dos partes, una primera que es un catecismo masónico, y una segunda, que es una Lectura en la que se nos narra una historia legendaria protagonizada por Noé, Besalel y el Rey Salomón. Esta historia mítica finaliza con unas referencias crípticas a la manera en que se transmiten los secretos de los Masones:

(...) los Cinco Puntos de los Francmasones son pie con pie, rodilla con rodilla, pecho con pecho, mejilla con mejilla y la mano sobre la espalda.
(...) de modo que cuando el Templo de Rey Salomón fue concluido, los secretos de la Francmasonería fueron dispuestos como lo son hoy en día, y como deben serlo hasta el fin del mundo por aquellos que los comprenden correctamente. En tres partes, en referencia a la Santísima Trinidad que creó todas las cosas en trece ramas, en referencia a Cristo y los Doce Apóstoles: una rama para la Divinidad, seis ramas para el clero, y seis ramas para la Francmasonería.

Al comparar el Tercer Grado noaquita con el hiramita, lo primero que llama la atención es que, a pesar de tratarse de dos historias de origen distinto (hebrea la primera, osiríaca la segunda), el momento en que se tira de los miembros del difunto, así como los Cinco Puntos de la Francmasonería, permanecen virtualmente idénticos.


Hay tres momentos en la Biblia donde se intenta levantar a un muerto con el propósito de que retorne a la vida:

1) En 1 Reyes 17, 17-24, cuando Elías el tisbita levanta al hijo de la viuda de Sarepta.
2) En 2 Reyes 4, 18-36, cuando Eliseo levanta al hijo de la sunamita.
3) En Hechos 20, 7-12, cuando San Pablo levanta al joven Eutiquio.

Pero en el caso de Eliseo levantando al hijo de la sunamita, el proceso está descrito con detalle:

Cuando Eliseo entró en la casa, he aquí, el niño estaba muerto, tendido sobre su cama. Y entrando, cerró la puerta tras ambos y oró al Señor. Entonces subió y se acostó sobre el niño, y puso la boca sobre su boca, los ojos sobre sus ojos y las manos sobre sus manos, y se tendió sobre él; y la carne del niño entró en calor. Entonces Eliseo volvió y caminó por la casa de un lado para otro, y subió y se tendió sobre él; y el niño estornudó siete veces y abrió sus ojos. Y Eliseo llamó a Giezi y le dijo: Llama a la sunamita. Y él la llamó. Y cuando ella vino a Eliseo, él dijo: Toma a tu hijo. Entonces ella entró, cayó a sus pies y se postró en tierra, y tomando a su hijo, salió.


Eliseo levantando al hijo de la sunamita (1881), por Frederic Leighton.



La identidad entre el vivo y el muerto es puesta en relieve tanto por el hecho de poner boca con boca, ojos con ojos y manos con manos, como por el hecho de que Eliseo se tumba extendido encima del cuerpo del niño. En los tres ejemplos el próposito de levantar al muerto es restaurarlo a la vida. No es inverosímil que los Cinco Puntos de la Francmasonería beban de esta tradición hebrea.

Si volvemos a las leyendas de Noé e Hiram, nos damos cuentas de que en ambos casos no solo se les intenta levantar, sino que se les desentierra a los dos. Esto hoy en día no nos llama la atención, pero en el Siglo XVII no dejaba de ser un acto intrínsecamente nigromántico que probablemente tenga su origen en la tradición antigua que relacionaba a Cam, hijo de Noé, con las artes oscuras en sentido amplio. Otro elemento a tener en cuenta es cuál es el propósito que persiguen los hijos de Noé al desenterrar a su padre: Sem, Cam y Jafet desean descubrir el secreto de su padre que les permite dar órdenes a los espíritus malignos, y cuando se desentierra a Hiram Abiff se persigue también encontrar los secretos del Maestro Masón; pero como no se consigue el objetivo ni en uno ni en otro caso, en ambos se opta por emplear términos sustitutivos. En resumen: tanto en la tradición noaquita como en la hiramita se pretende devolver a la vida a un cadáver para que nos transmita un conocimiento secreto.

Si tenemos en cuenta que las únicas referencias escritas durante el Siglo XVII acerca de la Palabra de Masón, las de Henry Adamson y Robert Kirk, hacen referencia a la segunda visión, todo nos conduce a un tipo de conocimiento de carácter sumamente esotérico. Necesariamente una ceremonia de este tipo, al igual que los Misterios de las naciones antiguas, debía conmemorar este secreto reconociendo su fracaso por encontrarlo y ofreciendo un elemento sustitutivo, dado que el secreto iniciático es inefable y únicamente puede conocerse viviéndolo en primera persona. La propia etimología de las palabras secreto y sagrado nos lo indican: se-cernere, conocer por sí mismo, no es algo que nadie pueda transmitir por medio de Palabra o Signo alguno.






jueves, 4 de septiembre de 2014

EL TRABAJO DE LOS MODERNOS EN LOGIA



El 7 de Febrero de 2014 el Hermano Víctor Guerra sacó en su blog Masonería Siglo XXI uno de los documentos más estimulantes que se han publicado últimamente, pero que al que creo que no se le prestó la atención que merecía. Se trata de una lista de Planchas, extraída de las Actas de la Logia, que fueron leídas en la Logia Old King's Arms nº 23 entre los años 1733 y 1740. Puede consultarse la totalidad del artículo, titulado Planchas Simbólicas versus Planchas Sociales en su blog Masonería Siglo XXI, www.victorguerra.net (clicar en la imagen para acceder directamente):



La lista detallada de las Planchas leídas en la Logia era la siguiente:

· 1733.08.06 “Discurso acerca de las pinturas de Rafael en Hampton Court”
· 1733.10.01 “Discurso sobre los movimientos musculares”
· 1733.12.03 “Discurso sobre la fuerza de los músculos”
· 1733.12.03 “Historia del autómata, con demostración”
· 1734.01.07 “Informe de un reloj de agua mencionado por Vitruvio e inventado por Ctesbius de Alejandría.”
· 1734.02.04 Dos discursos, uno por un cierto H. Smith, probablemente un visitante, con los requisitos para ser un arquitecto y otro por el H. Nathaniel Adams sobre “el desarrollo de la escritura”
· 1734.03.04 “H. Chovis, visitante, discurso sobre el cerebro humano y la circulación de la sangre a través del corazón, demostrado por disección “.
· 1734.06.03. “H. Adams, usando un microscopio muestra los especímenes que el ojo humano no puede distinguir- piel humana, ala de mariposa , piojo.”
· 1734.07.01“Informe del “ progreso de la lana desde el lomo de la oveja, hasta el consumidor”.
· 1734.09.02 “Discurso acerca del hierro y manufactura del acero”.
· 1734.10.07 “El H. Waring enseña moldes de yeso de figures humanas, plantas y flores y el H. Clare habla sobre arquitectura militar.”
· 1734.11.4 “Disertación sobre arquitectura civil”
· 1735.04.07 “Discurso sobre arquitectura en Gran Bretaña” 1735.08.04 “La excavación del mineral de hierro y el proceso que se sigue hasta que se convierte en un lingote de hierro.”
· 1735.10.06 “El H. Clare, de acuerdo a lo prometido en agosto último, entretiene a la sociedad con una pequeña disertación sobre magnetismo”
· 1735.10.20 “ El H. Clare entretiene a la Sociedad con la secuela de su discurso sobre magnetismo con lo cual esta confraternidad queda bien informada”.
· 1735.11.17
· “El H. Dr. Graeme entretiene a la sociedad con el inicio de una disertación sobre un muy curioso tema, el de la fermentación donde demuestra que todos los licores tóxicos solo se encuentran en el reino vegetal”.
· 1735.12.15 “El H. Dr Graeme nuevamente da una charla sobre fermentación.”
· 1737.02.07 “Discurso sobre la belleza de la verdad”.
· 1737.08.01 “El H. George Payne habla a la logia sobre métodos de construcción en la antigua Persia y el Resp. Maestro Clare habla sobre las propiedades de la materia.”
· 1737.0801“Los principios de la geometría en relación a la práctica de la masonería”
· 1737.09.05 “Disertación sobre la naturaleza de la amistad.”
· 1737.12.05 El H. Gascoyne, un visitante dio un discurso sobre la jovialidad y los motivos que conducen a ella. En el comentario del Secretario, “fue muy serio en sí mismo pero proporcionó una gran satisfacción a su auditorio”.
· 1737.03.06 El Venerable Maestro dio un discurso sobre la honestidad
· 1738.09.04 Un discurso sobre pintura
· 1739.03.05 Discurso acerca de la astronomía por el H. Robertson
· 1739.04.02 Un discurso sobre las virtudes sociales de la buena hermandad.
· 1740.01.07 Un discurso sobre la proporción y armonía de la arquitectura y masonería.


Obviamente había que tirar del hilo, de modo que anduve rebuscando por internet. ¿Sería este un caso aislado o habría alguno más? Pues bien, al menos hay otro caso más documentado: se trata de la Lodge of Friendship nº 6, también en Londres. Tanto la Logia Old King's Arms como la Friendship (Amistad) son citadas por Trevor Stewart en la Lectura Prestoniana de 2004. Tenemos la suerte de que Trevor Stewart subió a internet el Powerpoint (en inglés) que empleó para su Lectura, con lo que tenemos un resumen de los puntos principales. Puede verse el Powerpoint íntegro clicando en la imagen.





R.H. Trevor Stewart, Pasado Maestro
de la Logia de Investigación
Quatuor Coronati nº 2076.
Las Actas de la Logia Friendship nº 6 no aparecen en internet, pero Trevor Stewart explicaba en su Lectura Prestoniana que las actas de esta Logia durante el mismo periodo incluían, entre otros, los siguientes temas:

· Exhibición de cristales, seguida del uso de microscopios para examinarlos.

· Disección de un globo ocular.

· La metalurgia al servicio del hombre.

· Diversas lecturas sobre Astronomía.


A pesar de no poder consultarse las Actas de la Logia Friendship en internet, ni ningún listado de sus planchas, es lógico suponer que deben ser del mismo corte que las de la Logia Old King's Arms.




LA LOGIA OLD KING'S ARMS


Las Bases de la Francmasonería Moderna,
un libro de referencia para conocer los
inicios de la Gran Logia de Inglaterra.

Lamentablemente, han llegado hasta nosotros muy pocas actas que nos detallen la actividad de las Logias londinenses de principios del Siglo XVIII. Sin embargo, ese escaso material constata que era habitual para ciertos profesionales de las Logias, tales como arquitectos, médicos, abogados, artistas y otros, compartir su conocimiento impartiendo Lecturas.

El mejor ejemplo que nos ha llegado es precisamente el de la Logia Old King's Arms. Existe un primer remanente de Actas que cubre de 1733 a 1753, y en dichas Actas aparecen registradas 36 Lecturas en la década de 1733 a 1743, de las cuales pueden verse las principales en el listado anterior. En el libro The Foundations of Modern Freemasonry (Las Bases de la Francmasonería Moderna), de Ric Berman, se ofrece más información acerca de las Planchas citadas en la relación anterior. La primera Lectura, acerca de las pinturas de Rafael, fue pronunciada por Robert West, un conocido retratista londinense, y versó en concreto sobre ciertos errores que él apreciaba en los cartones de Rafael. Las dos charlas sobre la fermentación fueron dadas por William Graeme, un importante cirujano. Martin Clare, el autor de las dos Lecturas sobre magnetismo, era un matemático que regía un internado de prestigio. Este hugonote fue el más ferviente defensor de este tipo de Lecturas en Logia; aunque sin duda el nombre más conocido es el de George Payne, el expositor de la Lectura sobre métodos de construcción en la antigua Persia: George Payne salió de la reunión celebrada en 1717 en El Ganso y la Parrilla como Diputado Gran Maestro, y ocupó la Gran Maestría en 1718 y 1720. 

La Logia era de carácter sumamente elitista, y tras varios episodios en que se introdujeron balotas negras a miembros cuyo nivel intelectual fue considerado insuficiente, se creó un comité cuya labor sería proponer miembros a la altura de la Logia y con escasas posibilidades de ser rechazados. Aunque tres balotas negras descartarían al Candidato, en el caso de balotarse a un caballero sería precisa una asistencia a la votación del 50% de los miembros de la Logia, quorum que se elevaría a dos tercios en caso de balotarse a un menesteroso.
  
Es preciso tener en cuenta es que ni la Logia Old King's Arms nº 28 ni la Logia Friendship nº 6 son Logias normales dentro de la Gran Logia de Inglaterra (Modernos), sino que son Logias Rojas, es decir, dos de las 19 Logias de Expertos de las que el Gran Maestro extraía a los Grandes Expertos, que entonces suponían casi la totalidad de la Oficialidad existente. Se trata de logias con una consideración superior al resto.




En su libro The Foundations of Modern Freemasonry (Las Bases de la Francmasonería Moderna) Ric Berman nos relata el procedimiento de trabajo de la Logia Old King's Arms:

Tras la apertura de la Logia, se leía un extracto de los Estatutos o las Constituciones, tras lo cual se anunciaban a los nuevos miembros propuestos. La principal actividad de la tarde, una Lectura o una disertación menos formal, se vería seguida de la Iniciación de algún Aprendiz o Aprendices, o del examen masónico de un Oficial que así demostraría su dominio y conocimiento del ritual masónico. Tras copiosos brindis masónicos y numerosas canciones, se procedía a cerrar la Logia. Salvo que se tratase de una fecha festiva, la Tenida comenzaba tras la cena, hacia las 6 de la tarde, y se prolongaba hasta las 10 o las 11 de la noche.



No está de más recordar que en esta etapa de la Masonería las Tenidas se celebraban en torno a la mesa en la que se había cenado, realizando las Iniciaciones alrededor de la mesa o en una habitación adyacente.



Al buscar entre otras Logias que realizasen este mismo tipo de Lecturas nos encontramos que la Logia de Expertos,  según reza en algunas de sus actas 
...amenizó a sus visitantes con una diversidad de conocimientos, entre los que se incluían Filosofía Natural y disertaciones sobre las leyes y propiedades de la naturaleza.

Probablemente la Logia de las Luces nº 352, en Warrington, pudo haber albergado Lecturas, y seguramente también la Logia El Cisne y la Uvas, situada en la City londinense y liderada por el médico hebreo Meyer Schomberg, miembro de la Royal Society y elegido Gran Experto en 1734. El libro de Ric Berman cita un comentario de una Logia en York, sin mencionar exactamente de dónde está extraído, que reza que
...en la mayoría de las Logias de Londres, así como de otras partes de este Reino, se pronuncia una lectura sobre algún tema de Geometría o Arquitectura en cada Tenida.

Comentario que, aunque Ric Berman lo considera exagerado, si es toda una declaración de intenciones.







Sir Isaac Newton, Presidente de la
Royal Society desde 1703 a 1727.
No es posible ofrecer una imagen de la mentalidad que impera en la Gran Logia fundada en El Ganso y la Parrilla en 1717 sin tener en cuenta el espíritu de la Ilustración inglesa y el desarrollo de una institución tan fundamental como la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural (The Royal Society of London for Improving Natural Knowledge), o dicho de forma abreviada, The Royal Society. Del mismo modo que es preciso entender la naturaleza de latitudinarismo anglicano y el deísmo, que promovía el conocimiento de Dios a través del estudio de la Naturaleza, a la que consideraba su libro revelado.

En 1723, de los 200 miembros de la Royal Society, 40 eran Masones. En 1727 lo eran 47, y en 1730 había 97 Masones que eran también fellows de la Sociedad. Este documento ofrece el listado completo de Masones que eran igualmente miembros de la Royal Society. Puede apreciarse que apenas tres Masones Antiguos formaron parte de ella, uno de los cuales fue el 4º Duque de Atholl, quien fue simultáneamente Gran Maestro de los Antiguos y de la Gran Logia de Escocia. Obviamente los Antiguos se nutrían de una membresía de nivel cultural inferior a los Modernos (para abrir el documento clicar en la imagen).





La nueva Gran Logia de Londres y Westminster se impregnó del espíritu ilustrado que reinaba en Londres, el cual fomentaba la discusión científica y filosófica. Anderson promovía la entrada en las Logias Modernas de miembros de elevado nivel académico, y el matemático Marin Clare hacía énfasis en el papel de las Logias como centros de debate. Del mismo modo, como puede verse en este cuadro, fueron numerosos los Grandes Maestros de la Gran Logia de Inglaterra que ingresaron en la Royal Society:


Listado de Grandes Maestros de la Gran Logia de Inglaterra que fueron miembros de la Royal Society. "GM" significa "Grand Master". "FRS" significa "Fellow of the Royal Society" (miembro de la Real Sociedad).









A partir de 1740 la documentación disponible baja drásticamente, y por ello Trevor Stewart se encuentra un hiato de más de treinta años. Tras este período el panorama masónico inglés había sufrido algunos cambios, y la forma de trabajar en Logia también. 

El primer elemento que alteraría el esquema masónico inglés sería la fundación, en 1751, de la Antigua y Honorable Fraternidad de Masones Libres y Aceptados, o dicho de otro modo, la Gran Logia de los Antiguos. Además, los ingleses Antiguos habían apuntalado su posición en 1762 al obtener el reconocimiento formal de la Gran Logia de Irlanda, en lo que sería el primer acuerdo de reconocimiento entre Grandes Logias.


Sir John Murray, 3er Duque de Atholl,
con su hijo John, futuro 4º Duque de Atholl.
Sir John Murray se convirtió en 1773 en
Gran Maestro de la Gran Logia de Escocia
y Gran Maestro de la Gran Logia de los
Antiguos en Inglaterra.
Por otra parte los Modernos habían instaurado en 1763 el Arco Real en su Obediencia, en lo que fue un reconocimiento a un modelo de Masonería que ya se perfilaba como hegemónico; e igualmente en 1769 Thomas Dunckerley avanzó a La Marca a los primeros Hermanos avanzados en suelo inglés, creando también otros grados de índole templaria y noaquita a los que el rechazo Moderno ante este tipo de Masonería impidió fructificar.

En 1771 los Antiguos ingleses elegirían como Gran Maestro al noble escocés Sir John Murray, jefe del Clan Murray y 3er Duque de Atholl, el cual dos años después, en Noviembre de 1773, sería nombrado también Gran Maestro de la Gran Logia de Escocia, con lo que se convertía en Gran Maestro tanto al norte como al sur del muro de Adriano. Todas estas circunstancias supondrían el punto de inflexión que marcaría el inicio del declive de la Masonería Moderna en el Reino Unido.


EL SISTEMA DE INSTRUCCIÓN MASÓNICA DE WILLIAM PRESTON


Aunque William Preston no había asistido a la Universidad en su Edimburgo natal, sí había cursado el Bachillerato en el prestigioso Royal High School, fundado en 1128 y que sigue funcionando en la actualidad.

El Royal High School en Infirmary Street, Edimburgo, el centro donde cursó su Bachillerato William Preston.

William Preston
(1742- 1818)
Dos años después de que Preston llegase a Londres para trabajar como impresor, un grupo de Masones de Edimburgo residentes en Londres, decidieron montar una Logia en la Taberna del Ciervo Blanco. La Logia fue consagrada el 20 de Abril de 1763. William Preston, que deseaba ingresar en Masonería, fue iniciado en la Logia de sus paisanos (probablemente fue el segundo iniciado, el mismo día de la consagración).

Pero Preston se encontró con una situación que no había previsto. Los Masones de Edimburgo había solicitado Carta Patente a la Gran Logia de Escocia, pero estos les había respondido que no podían emitir una Carta Patente para Londres, dado que en Inglaterra existía una autoridad masónica reconocida por ellos, la Antigua y Honorable Fraternidad de Masones Libres y Aceptados, es decir, los Antiguos. De modo que la Logia del Ciervo Blanco fue consagrada bajo patente Antigua. Esto supuso que Preston, que había ingresado en Masonería deseando integrarse en un círculo ilustrado, se encontró con que su Logia no se relacionaba de facto más que con otras Logias formadas mayoritariamente por proletariado irlandés y e ingleses de clase baja o media-baja, lo que distaba mucho de colmar sus expectativas. Por ello promovió el que la Logia del Ciervo Blanco abandonase a los Antiguos para integrarse con los Modernos. El 15 de Noviembre de 1764, la Logia Ciervo Blanco nº 111 de los Antiguos se convirtió en la Logia Caledonia nº 325 de los Modernos (lo que ha dejado para la historia una serie de cartas entre la Logia Caledonia y la Gran Logia de los Antiguos con comentarios verdaderamente ásperos). Curiosamente, fue precisamente esta Logia el principal motor del Gran Capítulo de la Masonería del Arco Real de los Modernos.

Taberna El Ciervo Blanco en la actualidad.
Pero incluso tras comenzar a moverse en el círculo de las Logias Modernas, Preston se percató de que el nivel de formación, al menos en lo estrictamente masónico, era deplorable, de modo que se propuso remediar esto.

Durante casi una década, Preston se entregó a la investigación masónica. Mantuvo correspondencia con Masones tanto de Gran Bretaña como de Ultramar, y acumuló una notable cantidad de información que empleó para configurar su modelo de Lecturas, que sería el que se emplearía posteriormente tanto en Masonería Moderna como en la Antigua. Aparte de su correspondencia, Preston se convirtió en Asistente Gran Secretario en 1769, así como en Impresor de la Gran Logia, lo que le facilitó considerablemente la obtención de material de investigación.

Joya concedida a los Lectores de
las Lecturas Prestonianas
patrocinadas anualmente por la
Gran Logia Unida de Inglaterra.

Preston estaba decidido a cambiar el sistema de formación en el seno de la Masonería, de modo que comenzó ensayando la presentación de su proyecto ante amigos suyos para finalmente, el 21 de Mayo de 1772, llevar a cabo una presentación a gran escala en la Taberna de la Corona y el Ancla ante Grandes Oficiales y otras prominentes figuras masónicas londinenses, cuyo coste nada desdeñable cubrió él de su propio bolsillo.




Taberna de la Corona y el Ancla, reconstruida
tras el incendio que la destruyó en 1854.

Este sistema consistiría en que una serie de planchas redactadas por reputados Maestros Lectores serían memorizadas y declamadas en Logia (en el caso de los Modernos, por el Experto de la Logia). Dado que el nivel de instrucción masónica era notablemente bajo, la declamación de estos textos en Logia permitiría instruir a los Hermanos. Obviamente había pocas personas con formación suficiente para redactar este tipo de Lecturas, de modo que estos prestigiosos estudiosos las elaborarían, tras lo cual serían impresas y recitadas de manera ritual en Logia. Las Lecturas serían divididas en tres grupos, según correspondiesen al Grado de Aprendiz, de Compañero o de Maestro, y versarían sobre la historia de la Masonería, sobre su simbolismo, y su contenido moral.


Aunque hubo cierta oposición inicial a este sistema, sus indudables ventajas prácticas supusieron que el mismo año se publicase la recopilación de Lecturas redactada por Preston, Illustrations of Masonry, que contó con otras doce ediciones en vida del autor. En 1774 organizó unos ciclos de Lecturas pronunciadas por él mismo en la Taberna de la Mitra. El ciclo constaba de tres Grados, con doce Lecturas por Grado. La asistencia a cada ciclo de doce lecturas costaba una guinea (el equivalente al poder adquisitivo actual de 100 euros, aproximadamente).

Las planchas de Preston ocuparon un lugar de referencia durante el último cuarto del Siglo XVIII, aunque en 1797, otro erudito estadounidense de 26 años, Thomas Smith Webb (considerado como el padre del Rito de York actual), las reconfiguró en su Manual del Masón o Ilustraciones de Francmasonería. En 1802 se publicaría también el Tratado Masónico con Elucidación de las Bellezas Religiosas y Morales de la Francmasonería, por William Finch.










LAS LECTURAS EN LA UNIÓN MASÓNICA DE 1813



Artículos de la Unión entre
Antiguos y Modernos en 1813.
A pesar de que contamos con una precisa documentación acerca de los temas que se trataron en las reuniones entre Antiguos y Modernos destinadas a la fusión de 1813, el asunto de las Lecturas o Planchas no aparece en dichas actas. Si bien las Lecturas fueron incorporadas por Webb de manera sistemática al Rito de York en Estados Unidos (lo que redundó en que actualmente sea en las Logias USA donde más información masónica se muestra por sistema), ni en Escocia, ni en Irlanda, ni entre los Antiguos las Lecturas eran algo habitual. Hemos de tener también en cuenta también que se trataba de una membresía con un nivel cultural por lo general muy inferior.

Además, cuando se elaboró el Ritual de Emulación (de Reconciliación, como le denominaban ellos), los Antiguos sentían una profunda desconfianza respecto a los Modernos, y su intención era dejar a la posteridad un ritual lo más ritualizado posible, valga la redundancia. Las Lecturas no dejan de ser piezas fácilmente intercambiables y modificables dentro del ritual masónico, y los Antiguos intuían que incluirlas en el modelo de trabajo en Logia era dejar abierta una Caja de Pandora, de modo que el Ritual de Emulación liquidó de facto el sistema de Lecturas, primando la parte ritual, mucho más intocable.


Se incluyeron en el nuevo ritual unos textos a los que nominalmente se referían como Lecturas, y que todavía se siguen denominando así, pero que en realidad eran partes inamovibles del ritual (pensemos por ejemplo en la Explicación del Tablero de Segundo Grado, del Pase a Compañero, o la Exhortación tras la Iniciación). El Ritual de Emulación primaba de manera prioritaria el ritual en detrimento de las Lecturas. Si lo que los Antiguos deseaban era dejarlo todo atado y bien atado, es obligado reconocer que lo lograron sobradamente, pues el ritual de Emulación apenas ha sufrido variaciones a lo largo de 200 años. Con excepción de ciertas alusiones sangrientas eliminadas de las Penas, o algunas inversiones de palabras, el ritual de Emulación que se trabaja hoy es prácticamente idéntico al aprobado en 1813.