jueves, 17 de julio de 2014

LA MASONERÍA EN EL CINE

En esta entrada del blog vamos a enumerar una serie de películas en las que la Masonería aparece de distintas formas. En unas ocasiones lo hace a través de símbolos propiamente masónicos; en otras a través de elementos rituales más o menos explícitos, y en ocasiones también a través de elementos conceptuales. Las películas corresponden a distintas etapas de la historia del cine y, como puede apreciarse, la influencia de la Masonería puede plasmarse en el cine de maneras muy diversas.






Lamentablemente los dobladores de las películas no conocen la terminología masónica, de manera que cuando doblan frases típicamente masónicas suelen traducirlas de manera difícilmente reconocible para el Masón de habla española. En El hombre que pudo reinar hay un momento en que Michael Cane pregunta a Rudyard Kipling: "¿Qué me respondería usted si le digo que vengo del Este y me dirijo al Oeste?"; y es que mientras en español el Maestro Masón viene de Oriente y se dirige a Occidente, en inglés se emplean East y West. Algo parecido sucede en esta película. La Caída del Hombre parece haber sido sustituida por el holocausto nuclear, y en este panorama propio de Mad Max el protagonista, Eli, repite de manera casi obsesiva: "Me dirijo hacia el Oeste". Y se dirige hacia el Oeste dando tiros y montando auténticas escabechinas cada vez que intentan asaltarle -la industria cinematográfica actual no da para más-, pero también porta un misterioso libro en su mochila, que lee siempre que tiene ocasión.

En un momento dado Eli llega a un pueblo donde se encuentra con el malo de la película, un cacique llamado Carnegie (Gary Oldman); y conoce también a Claudia, una viuda desvalida que se ha visto obligada a convivir con Carnegie para así poder sobrevivir ella y su hija. A partir de este momento comienza la lucha por la posesión del libro, convertido en una especie de objeto de poder que Carnegie quiere emplear para someter al género humano. Varias docenas de muertos más tarde y tras algún episodio esporádico de canibalismo, Carnegie consigue hacerse con el libro, pero es incapaz de leerlo, pues está en braille. Sin embargo, la hija de la viuda, Solara, se ha unido a Eli, y juntos han logrado el objetivo de llegar al Oeste, de modo que en la isla de Alcatraz encuentran un reducto de seres humanos que ha conseguido aislarse de la maldad reinante, y ante ellos recita Eli de memoria todo el libro para lo copien y pueda perdurar. A pesar de todos los tiros que ha dado, Eli resulta ser ciego y lee en braille, y el libro no es otro que la última Biblia que queda sobre la faz de la tierra. Es posible que el nombre de Eli haya sido tomado de la Orden de Eri, un grado masónico que se trabaja en Irlanda, pero también en los Grados Masónicos Aliados de Estados Unidos, que tienen una impronta irlandesa muy fuerta (el rito yorkino es esencialmente irlandés).








En cualquier relación de películas masónicas debe ocupar un lugar destacado El hombre que puedo reinar, no ya por las referencias masónicas que aparecen en la película, sino por lo que supone dentro de la historia del cine. El hombre que pudo reinar pertenece a esa clase de películas que Hollywood ya no sabría hacer, un filme capaz de convertirse en una experiencia personal y demostrarnos que los seres humanos podemos redimirnos a través de nuestras ilusiones. Difícilmente podrá la industria cinematográfica volver a crear dos truhanes que inspiren tanta ternura como Sean Connery y Michael Caine en esta película, y ello, unido al magnífico guión, unas interpretaciones colosales y una colección de frases memorables ("¿Son ustedes dioses?" - "No, somos ingleses, que es casi lo mismo") convierten a esta obra en una de las más grandes películas de aventuras. Las referencias masónicas, aunque en ocasiones sirven al argumento, más bien parecen haber sido introducidas como un guiño constante a la Masonería; y a pesar de toda la importancia que posee la iconografía masónica en esta película, creo sinceramente que queda en segundo plano ante un argumento que desborda constantemente al espectador y ofrece un canto a la dignidad de los seres aparentemente pequeños.












Desde el Infierno se adentra en el misterio de Jack el Destripador relacionándolo con la alta sociedad londinense, e introduce la Masonería de una manera mucho más explícita que cualquier otra película. Realmente no lo hace con interés de promocionarla, ni hay en ella un aire de complicidad con los masones, sino que más bien parece introducida de forma artificial con la intención de excitar la curiosidad del espectador ofreciendo una ventana a las interioridades de una asociación percibida como secreta (lo que se denomina en cine escenas con valor añadido). En este caso la película se adscribe a la teoría de que era el médico personal de la Reina Victoria el hombre que se hallaba tras los crímenes, lo que abre la puerta a la presencia de la Masonería. Llama la atención la ceremonia de iniciación que ofrecen, pues aunque el texto se corresponde al Ritual de Emulación, resulta sorprendente que en una producción norteamericana rodada en Londres no hubiese ningún Masón entre el personal que les orientase mínimamente acerca del ritual y la Logia, que están representados de manera sumamente pobre. 










La Búsqueda es una eficaz película de aventuras que intenta plasmar la enorme influencia espiritual que ha tenido la Masonería en la formación de Estados Unidos. En la primera entrega el argumento versa en torno a la búsqueda del tesoro de los Templarios que supuestamente partió de La Rochelle en dirección a las costas americanas antes de la caída de la Orden. Con esta excusa se va recorriendo la simbología fundamental de una nación que se ha convertido en adalid de los valores masónicos.  La iconografía masónica de la segunda parte es más reducida, aunque sacan a relucir unas supuestas negociaciones entre Albert Pike y la Reina Victoria para que la metrópoli ayudase a la Confederación a ganar la guerra (elemento totalmente apócrifo) o las posibles claves masónicas de la Estatua de la Libertad. Ante todo, La Búsqueda es una eficaz película de aventuras para ver en familia comiendo palomitas.







Matrix no es una película que verse sobre la Masonería, sino sobre los supuestos fundamentales de la Iniciación: la existencia de una realidad paralela y la falsedad del mundo que en que vivimos. Para moverse durante dos horas al filo del Tercer Grado recurre a símbolos de extracción diversa, entre los que se encuentran numerosos elementos masónicos, aunque no siempre con su significado original. Todo el universo de Matrix es gobernado por el Arquitecto. Morfeo es el dios del sueño, y su nave es Nabucodonosor, que fue el destructor del Primer Templo. El reducto de la raza humana es Sión, y es allí donde el Elegido debe conduciar a los supervivientes. Los nombres de los personajes responden a otras tradiciones: el Oráculo, Merovingio, el Hacedor de Llaves, Niobe... En la escena en que Neo, el protagonista, se dirige a hablar con el Oráculo, se adentra por un pasillo en el que aparece un águila bicéfala y la inscripción "Temet Nosce" ("Temet" es una forma apocopada de "Te Ipsum").

La escena del rescate de Morfeo no deja de ser un curioso remedo del mito de Orfeo, pues Neo -en compañía de Trinity- se dirige al otro lado para rescatar a su amigo. Pero como lograr su liberación por medio de la compasión habría sido un exceso de inteligencia intolerable para la cinematografía actual, Neo y Trinity sustituyen la oratoria de Orfeo por unas cuantas ametralladoras humeantes y un memorable derroche de balazos. En cualquier caso Matrix es una película diferente que pone sobre la mesa unas verdades que hoy en día todo el mundo parece esforzarse por ignorar.













La Antigua Orden Árabe de los Guardianes del Santuario (Shriners) son una orden de carácter paramasónico creada con fines de caridad y que exige como condición para su membresía el ser Maestro Masón. Son especialmente reconocibles por el fez que portan sus miembros y la obra más reputada de esta Orden es su red de hospitales infantiles. Aunque el título original de esta película es Sons of the Desert (Hijos del Desierto), en España fue presentada como Compañeros de Juerga. En ella, el Gordo y el Flaco intentan solventar los problemas que les crean sus esposas para poder asistir a una Convención de la Orden, y pueden apreciarse algunas escenas de carácter masónico. He de reconocer que al ver las peripecias de los protagonistas no he podido evitar acordarme de las razonamientos y explicaciones que en ocasiones nos toca dar a nuestras señoras cuando se nos juntan demasiadas Tenidas en una sola semana.












Ya de adolescente Walt Disney entró en la Orden de Molay y continuó siendo Masón toda su vida, siendo Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. No es por ello casualidad que haya numerosos detalles masónicos en las obras de la Factoría Disney. Además, los cuentos infantiles que han perdurado suelen tener un sólido trasfondo arquetípico, siendo esta generalmente la razón que les ha permitido perpetuarse, y facilitando además la elaboración de análisis simbólicos desde cualquier tradición que se nos ocurra. Quiero resaltar ahora en concreto dos momentos particulares, uno perteneciente a Blancanieves y otro a La Bella Durmiente.

El primer momento corresponde a Blancanieves y los Siete Enanitos. Esta obra contiene un denso simbolismo, pero no vamos a entrar en él, sino que vamos a fijarnos en una escena muy peculiar, que es la canción de los Enanitos cuando terminan el trabajo.






Esta escena es un guiño de Walt Disney hacia sus Hermanos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Hacia la mitad de la canción, cuando están guardando las herramientas en el almacén, los tablones de la puerta muestran una gran "Z", y también aparece la llave, signos ambos que cualquiera que pertenezca al REAA reconocería por ser los símbolos del Grado 4º. Sin embargo, la escena no solo se explica por este Grado. En Estados Unidos el REAA comienza en el Grado 4º, pero los Grados Simbólicos se trabajan en Rito de York. En este rito la llave dentro de la caja de hueso es la lengua, y en el ritual se pregunta: "Esa llave ¿cuelga o reposa?", y por ello en la tradición yorquina la llave se representa inclinada, a medio camino entre la horizontalidad y la perpendicularidad. Para guardar silencio se dice que la llave debe colgar, y por ello Mudito -no podía ser otro- deja la llave colgando. Además, tanto en Rito de York como en Emulación, al final de la Tenida, como recordatorio de que debemos guardar silencio, se nos dice que debemos guardar nuestros secretos in a safe repository, en un almacén seguro, que es precisamente lo que está haciendo Mudito.









Esta escena de La Bella Durmiente la incluyo no porque sea masónica -a pesar de que la rueca sí ha sido aceptada como símbolo de la Masonería Prince Hall femenina- sino porque es el gran icono de la Iniciación femenina en nuestro entorno cultural. Desde la antigüedad clásica el telar ha sido un símbolo iniciático (por eso Penélope tejía y deshacía lo tejido), y Velázquez rindió homenaje al mito de Aracne en Las Hilanderas. La versión más familiar para nosotros es La Bella Durmiente, que es una narración que alerta contra los peligros de la Iniciación, siendo esta la razón por la que la protagonista cae en un profundo sueño al pincharse con la aguja de la rueca. Walt Disney la convirtió en otra de sus preciosas obras.













Teniendo en cuenta el enorme peso específico que tiene la Masonería en la sociedad anglosajona, no es raro que aparezcan referencias a la Masonería en un sinnúmero de películas. Es relativamente fácil ver un anillo masónico por aquí o una Escuadra y un Compás por allá. Vamos a echar un vistazo a algunas escenas en que aparecen este tipo de referencias.




En Centauros del Desierto, uno de los guías indios abatidos porta un Mandil masónico.





En Valor de Ley, la niña le dice al sepulturero que va a enterrar a su padre: "Cómprale un ataúd mejor, y asegúrate de enterrarlo con sus arreos masónicos".






Asesinato por decreto está plagada de gestos masónicos. No obstante es preciso decir que estos signos no son iguales en Inglaterra y en España (en alguna ocasión, al decirle a un Hermano inglés que yo también era Masón, me dio la mano y comenzó a hacer unas acrobacias con los dedos que fui incapaz de seguir).






En Help!, Ringo Starr le pregunta al portero de un restaurante indio: "¿Sabes lo que significa este anillo?", a lo que el portero le responde: "Are you a Freemason?".





Peggy Sue se casó es otra película que cuenta con numerosos detalles masónicos.





En Corrupción en Miami Sonny Crockett y Ricardo Tubbs aparcan su coche justo delante del Templo del REAA en Miami.






La Liga de los Hombres Extraordinarios es otra película en la que aparecen con frecuencia símbolos masónicos.


Lo dejamos aquí. Hay muchas más películas en las que aparecen referencias masónicas, pero las citadas creo que son las más conocidas.



3 comentarios:

  1. Un artículo muy bueno e interesante. Saludos desde el Valle de Lima (Perú).

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  2. Se te estaba echando de menos, Hermano Alberto. Excelente entrada y perfecta para este caluroso verano. No sabia que blancanieves y los siete enanitos tenian ese contenido masonico! Y estoy totalmente de acuerdo con tu descripcion de esa pelicula tan memorable que es El Hombre que pudo reinar...tienes razon: ya no hacen peliculas asi hoy en dia. Aparte de ser una pelicula muy fiel al relato original de Kipling y de las magnficas interpretaciones de Caine, Connery y Plummer la pelicula es una gozada visual. Que fotografia y eso que fue rodada en 1975! Me encanta la enorme ambiguedad de la historia. Dravott y Carnahan son dos simpaticos rufianes pero abusan de los privilegios de la masoneria con fines propios y pagan este error con creces. Algunos criticos literarios apuntan a que la historia puede interpretarse como un comentario sobre el imperialismo Britanico en general...me pregunto cual era la posicion de Kipling al respecto. Enormemente ambigua como poco sospecho.

    From Hell podria haber sido una gran pelicula porque esta basada en el soberbio comic del mismo titulo de Alan Moore y Ed Campbell a pesar de su tono eminentemente anti-masonico basado a su vez en las paparruchadas de Knight y otros autores similares y de sus teorias sobre la conspiracion masonica de Jack el destripador.

    Gracias por tu pagina que es siempre un placer leer...no nos tengas esperando tanto para la proxima entrada :) Recibe un T.A.F desde Londres.

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  3. Interesante información, aunque considero que la película La Leyenda del Tesoro solo explota elementos de la masonería para hacerla más interesante y polémica, aunque no tiene fundamentos el resultado fue una buena historia de aventura.

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